Si no es la primera vez que nos visitas ya sabrás que en otros artículos hemos hablado de la mordida abierta, un tipo de maloclusión no muy frecuente pero que tiene graves consecuencias tanto en la salud como en el aspecto de quién la padece. Por eso es importante tratarla sobre todo en edades tempranas, ya que la mordida abierta anterior en adultos es un problema que puede ser grave.

Cuando empezar el tratamiento de la mordida anterior ?

La mayoría de las causas de la mordida anterior se dan en la infancia, pero en muchos casos no se tratan hasta que son adultos. Por este motivo hay que llevar al dentista a los niños incluso antes de que se le caigan los primeros dientes. Primero de todo, una simple exploración le servirá al dentista para ver el problema que pueda ir surgiendo y poder evitar que vaya a más vigilando el hábito del niño. También es importante acudir al ortodoncista en la infancia porque es el momento en el que el tratamiento de una maloclusión es más sencillo.

¿Y cómo es el tratamiento de la mordida abierta en adultos?

La cosa se complica conforme vamos entrando en la adolescencia. Llega un momento en el que el hueso deja de crecer y es imposible de modificar con un aparato de ortodoncia. Los casos adultos en los que haya que modificar el hueso porque sea imposible de arreglar la maloclusión de otra forma, será necesaria la cirugía ortognática a la que le seguirá el uso de un aparato.

Tratamiento con ortodoncia invisible

No todos los casos son tan graves y se pueden mover los dientes de tal forma que se solucione el problema sin cirugía. Por un lado, hay casos sencillos que pueden solucionarse con la ayuda de la ortodoncia invisible, una serie de alineadores transparentes que ejercen presión en los dientes para modificar su posición. También muchos casos son compatibles con la ortodoncia lingual, unos brackets que se colocan en la cara interna del diente. Ambos tratamientos son muy estéticos y suelen ser elegidos por los pacientes en edad adulta.

La mordida abierta anterior necesita ser tratado por expertos, ya que una maloclusión mal resuelta puede ser un problema mayor. Por ello en eden tienes en la palma de tu mano todas las clínicas dentales de España para elegir la que más se adapta a ti. Tan solo tienes que filtrar los criterios de búsqueda según la especialidad que quieres y los resultados que obtienes son los de mayor proximidad a ti. Tienes dos herramientas para realizar la búsqueda: vía web en eden.clinc o vía aplicación móvil con eden app.

¿Qué es la mordida abierta anterior?

La definición de mordida abierta anterior es muy sencilla: es cuando los dientes incisivos no pueden contactar con sus antagonistas. La mordida solo se cierra en los molares, por lo que visualmente puede verse un hueco entre los dientes anteriores. Dependiendo del origen se distinguen dos tipos de mordida abierta anterior:

  • Mordida abierta dentaria. Esta es la que se origina por una mala posición de los dientes y se debe a malos hábitos durante la infancia, principalmente chuparse el dedo durante toda la fase de crecimiento del hueso maxilar, o usar el chupete y biberón durante más de los dos años recomendados. En algunos casos también se da porque se tiene la costumbre de empujar los dientes con la lengua. Por ello es muy importante vigilar las costumbres que tienen los niños en edades tempranas.
  • Mordida abierta esquelética. En estos casos, se da un desarrollo anormal de los huesos, normalmente del maxilar superior. En otros muchos casos, la mordida abierta esquelética es un problema genético que se hereda de generación en generación.

Consecuencias de la mordida abierta anterior

La mordida abierta anterior no tratada tiene numerosas consecuencias en el paciente:

  • Problemas para pronunciar bien ciertos sonidos. Muchas personas necesitan ayuda de un logopeda tras la ortodoncia para aprender a pronunciar correctamente ciertas palabras.
  • Como solo hay contacto entre los dientes posteriores se puede ejercer una mayor fuerza masticatoria que pueden llegar a romper el diente.
  • Desgaste de las piezas dentales por apretar los dientes de forma innecesaria cuando no se quiere morder ni masticar (bruxismo).
  • En algunos casos, provoca problemas a la hora de respirar.